miércoles, 14 de noviembre de 2012
Si hubo imposición, no revolución.
Si hay imposición, habrá revolución.
Por Lic. Carlos Pérez Hale.
La historia no empieza el 11 de Mayo en la Ibero, tampoco el sexenio anterior cuando
le robaron la presidencia a López Obrador. Ni cuando asesinaron a Colosio, ni en el 68.
Hoy México sigue careciendo de información, sigue siendo un país manipulado,
saqueado, violentado y lo seguirá siendo. Justamente este año, 2012, pareciera que
el pueblo había despertado, que por fin México saldría de su mediocridad, del
egoísmo, de la apatía o de la simple indiferencia. Los jóvenes dimos ejemplo
de lo que debería hacerse desde siempre. Salimos a las calles, gritamos, nos
expresamos. Algunos fuimos violentados por autoridades o por otros ciudadanos que
no comparten nuestros puntos de vista a pesar de que teníamos pruebas en las manos.
Fuimos agredidos y hoy todavía somos menospreciados.
El mexicano común, no comprende lo que pasa a su alrededor, porque no quiere
hacerlo, es tan complicado terminar con este régimen autoritario, que es mejor
decir "calladitos y a trabajar, ya ganó". Claro, es una victoria ilegítima obvio está,
pero el pueblo ignora el poder que tiene. México es un país de gente sumisa, que
parece que le gusta pagar impuestos de más, los cuales son gastados por los que
conforman la cúpula del poder. A México le gusta pagar precios exorbitantes por
combustible y electricidad; por la canasta básica o por medicamentos. A México
le gusta ver programación basura por televisión para entretenerse, ignora que
prácticamente somos un pueblo hipnotizado, ignorante y manipulable.
Estoy muy decepcionado de mi pueblo en general, de #YoSoy132, del movimiento
Anti Peña Nieto, inclusive de MORENA, de Andrés Manuel, de Ruy Salgado, de
Anonymous y de mí mismo. ¿Por qué? por la simple razón de que dejamos de luchar, fuimos manipulados y manejados por otras razones para distraernos. La lucha iba perfecta,
inquebrantable, las marchas en contra de la imposición estaban saturadas,
los jóvenes realmente poníamos el ejemplo y llenábamos las calles en todo el país.
Hoy, a escasos días de que Enrique Peña Nieto asuma el poder, la gente ya dejó de
luchar. Ya no hay manifestaciones masivas, ya no se llena el zócalo, ya no hay
nadie en Reforma, ya no existe esa fuerza que nos unía a todos. La imposición
nos ganó, PRI-PAN-IFE-TELEVISA-TV AZTECA y demás chacales se salieron con la suya y lo lograron. Por que los dejamos, dejamos que nos aplastaran. Sabíamos antes de las elecciones que ese era el plan, sabíamos perfectamente que se trataba de una imposición.
El fradue había comenzado desde hace años, lo sabíamos, y luchamos sólo
unos días.
Hoy sólo quedan remamentes del MIL luchando con Fernández Noroña ante
la reforma laboral que se ha firmado autorizándola. Considero un gran
distractor para los que tratarán de evitar la toma de protesta de Peña, si es que
hay alguien que quiera intentarlo.
El objetivo principal de todos era evitar que Peña tomara el poder, que
millones de personas se congregaran para lograr su destitución y renuncia. Era
el objetivo de todos, pero no, no se logró. Algunas personas prefirieron afiliarse
a MORENA, otros desertaron de #YoSoy132 y la apatía volvió a ganar.
¿En dónde están esos miles de jóvenes, ese millón de personas que llenó el
zócalo con el mítin de AMLO, el 60% de mexicanos que NO votaron por Peña,
aquellos supuestos líderes de movimientos, aquellas personas que votaron
por PAN o Nueva Alianza y sobre todo aquellos que juraban y prometían una
verdadera revolución?
Yo sigo esperando el día, la hora exacta, en que esos miles de Mexicanos tomen
el Palacio Nacional, ayuntamientos, edificios de IFE exigiendo su renuncia,
destitución del cargo a Felipe Calderón y sus secuaces. En verdad, creo que
moriré esperando. Me dueles México.
Si hay imposición, habrá revolución.
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