Oda a tus
ojos.
Lluvia
liviana,
burbujas viajeras;
Marrón
hermoso,
brillantes
cual estrellas,
enormes,
nubes blancas
que nos
observan;
Titilantes,
atentos,
dando todo
por mí.
El universo
ha
decidido
que son
para mí.
Ese
universo
que
me has
regalado
un día se
irá,
pero
los otros
días no.
Todas
tus noches
son para
mí.
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